Las plataformas eólicas de la zona se unen y buscan nuevos refuerzos

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Hacen un llamamiento a los vecinos para que acudan mañana sábado a Santiago

Las plataformas eólicas creadas en los diferentes concellos de las comarcas de Deza y Tabeirós se unen y buscan también extenderse sumando aliados en otras zonas para hacer más fuerza. Bajo el lema de Eólicas, así non, ayer los representantes de los colectivos de afectados por los eólicos de Lalín, Rodeiro, Vila de Cruces, Agolada y Tabeirós hicieron un llamamiento a los vecinos de la zona para que acudan este sábado a la manifestación convocada a las 12.00 horas en la Alameda de Santiago.

Entienden que el movimiento de unión y sinergias puesto en marcha en la zona tiene que ir expandiéndose y abarcando más territorio. Rocío García de la asociación Alarma de Terra de Montes explicaba que las afecciones de los parques no se circunscriben a un municipio sino que afectan a los colindantes, de ahí que tenga sentido ir ampliando el territorio.

En Forcarei, que es uno de los municipios con más parques eólicos de la zona, Rocío García, comenta que «estamos con 20 parques eólicos, a mayoría da Xunta» pero a los que también se añaden dos de tramitación estatal que son los de Tramontana y Siroco.

Alberte Lamazares de Rodeiro puso el acento en la afección a la tierra apuntando que «eu son labrego como os compañeiros de Rodeiro que están aquí e non queremos ser expulsados por mamotretos de ferro» defendiendo poder seguir viviendo de la tierra y produciendo alimentos de proximidad. La cercanía de los aerogeneradores y las líneas de alta tensión a las viviendas y las explotaciones es algo que preocupa a los miembros de las plataformas que defienden «un plan eólico para Galicia xusto e equitativo».

Luis Couto, de la plataforma de Lalín, que ayer acudió al acto acompañado de Manuela Carral, la presidenta de la plataforma lalinense, agradeció la colaboración de los vecinos en la campaña de recogida de firmas pero entiende que «esto non pode acabar aquí» y que a defensa del territorio frente a ese tipo de eólicos «é unha carreira de fondo».

Adrián Riádigos de la Plataforma de afectados de Vila de Cruces puso sobre la mesa la problemática de este municipio al que llegarán numerosas líneas de alta tensión procedentes de parques de otros concellos próximos que entrarán a Portodemouros. Apuntó que el terreno que queda dentro de las amplias poligonales de cada uno de los proyectos «pasará a ser chan industrial» lo que supondrá, dicen, afecciones importantes. Los miembros de las plataformas apuntan que esos cambios supondrán no poder de disponer de terrenos para granjas o ampliaciones si tocan con ellos y califican de muy grave para la salud los perjuicios de las líneas de alta tensión, el ruido de los aerogeneradores y los problemas derivados que afectarán a la fauna y a los acuíferos o a la riqueza agroforestal.

60 % del suelo cruceño

Riádigos apuntó a «un rural devastado» indicando que «o 60 % do Concello de Vila de Cruces pasaría a ser eólico. Marcial Barral de Agolada defendió en nombre de los vecinos de esa zona el Sobreiral do Arnego afectado por el paso de la linea de evacuación del parque eólico de Órrea y que considera truncaría los proyectos medio ambientales en marcha y de custodia del territorio que se llevan a cabo en estos parajes. Habla de aves afectadas como el halcón peregrino o la muerte de murciélagos.

Los representantes de las plataformas inciden asimismo en la gran altura de los aerogeneradores muy superior a los que se pueden ver ahora en los montes destacando que al tener mucha más potencia y tener cada parque muchos menos, eso supondrá una recaudación mucho menos para los concellos y advierten a los afectados que los aerogeneradores tienen una vida útil de 15 a 20 años con lo que las posibles rentas podrían solo durar ese tiempo. Creen que esta es «unha carreira de fondo» apelando a la unidad «para protexernos» y se quejan de la falta de información «ata por parte dos máis expertos».

Desamparo

Denuncian que en estos momentos los propietarios están «totalmente desamparados» y muchos ni siquiera saben que son afectados. Recalcan que «os veciños intentamos defender o noso. Galicia están sendo sometida a un proceso moi potente que ten que ser contestado». Defienden que aunque están a favor de las energías eólicas el modelo que se pretende implantar «non é o que queremos» y cifran en 250 el número de parques eólicos en vigor, así como la destrucción, dicen, de 4 hectáreas de terreno en cada kilómetro lineal de las líneas.